Curioso es esto de que el partido que protege el capital por principios se erija en el partido de los trabajadores y que el partido de los trabajadores meta la guadaña para cercenar los derechos consolidados de los propios trabajadores y de los jubilados. Curioso es ver al "progre" maldecir a los "moromieldas que vienen a quitarnos el curro y que nos están invadiendo con su cultura tercermundista y sus putos velos". Curioso es ver a a la flor y nata de la cultura y el arte plegarse a los mandatos del mercado (pobre Vincent, pobre Don Miguel) confundiendo derecho con propiedad y convirtiendo su obra en un bien más, acogido a las leyes de la oferta y la demanda, del valor añadido, de las economías de escala, de la competencia,... Curioso es ver al "sindicalista de clase" poner en barbecho sus principios ante suculentas ofertas de pingües ganancias ofrecidas desde la misma instancia que ayer el combatió por principios. Curioso es ver cómo confunde poder con capacidad mientras agita la bandera de la legitimidad basada en el "otros lo hicieron antes". Curioso es ver al lobo metido a cordero, a la hormiga despendolada mientras la cigarra contrata un Plan de Pensiones, al tibio con aires de chulo, al desaliñado metido a galán y al einstein a tonto del culo (gracias Don Joaquín).
Al menos antes todo estaba en su sitio, si veías a la Guardia Civil te meabas los pantalones y no salías con el "pin, pan, toma lacasitos" porque te metían dos hostias que te levantaban en peso. Tampoco se te ocurría invitar al gafotas cuatro ojos, capitán de los piojos, cuando te ibas a ligar a dos chatis porque terminaba dándoles pena y al final ligaba más que tú. Ni se te ocurría acusar de bulling (tampoco existía el palabro o era otro) al compañero de las manos como palas que, de vez en cuando, te soltaba unas collejas de mazapán que escuchabas la FM sin conexión. Hacías lo posible por ser su colega y evitar así la amenaza. Podía ser jugando al fútbol o invitándole a un bocata pero ese era el objetivo.
En fin, antes (no hace tanto) las reglas estaban más claras y la gente también. Ahora todo es muy curioso.