lunes, 7 de noviembre de 2011

La crisis al pelo

Llevo tanto tiempo callado en el blog porque no termino de salir de mi asombro ante la arrolladora y frenética secuencia de acontecimientos que se están sucediendo últimamente. Parece ser que todos están relacionados directa o indirectamente con la crisis. Vamos que es como si la crisis fuese el comodín perfecto para colocarle todos los sambenitos del mundo mundial; el niño chico que se la carga por cualquier plato roto. Y no es que la crisis no sea perniciosa y mala de la muerte pero no va a ser la culpable de todos los males humanos ni de la desaparición de los dinosaurios y otras cosas por el estilo. Yo creo que es más bien la coartada perfecta para cometer latrocinios y vilezas de alto, mejor, de altísimo nivel. Y a los hechos me remito.

Basta mirar (sin someterlos a un análisis profundo, no vaya a ser que nos de un ictus) la página principal de los tres diarios electrónicos (excepto Marca, claro que en esto y en edición impresa es el rey y prefiero no inferir nada de este dato) para hacernos una idea de cómo sirve la crisis de pantalla de otras intenciones latentes y, a mi juicio, concienzudamente ocultas.

El País señala en un titular que “Un exjefe del BCE se perfila como nuevo primer ministro griego”. El Mundo, a su vez titula un principal como “España podría ser multada con hasta 1.000 millones de euros por su elevado paro”. Y ABC, por su parte, que “Los mercados golpean a Berlusconi y la prensa italiana apunta a su dimisión”.

En el primer artículo de El País, se informa de la posibilidad (muy posible) de que Lukas Papademos sustituya a Yorgos Papandreu al frente del gobierno de Grecia. Este señor encargado de negociar el segundo rescate a Grecia es un exbanquero y exvicepresidente del BCE y llegaría, de esta forma, al gobierno heleno sin haber sido elegido por ninguno de los griegos salvo dos, Papandreu y Samaras, líder de la oposición. Así, en un abrir y cerrar de ojos hemos pasado de la posibilidad de preguntar al pueblo heleno si les parecen bien o mal las condiciones del nuevo rescate a colocar sin preguntar a un banquero para que pacte sí o sí esas condiciones.

A mi esto me trae un aire a la reforma constitucional que se sacaron de la manga en España PP y PSOE porque era supermeganecesaria y no cabía preguntar al pueblo porque qué sabemos nosotros de esas cosas tan difíciles.

Cuando en una democracia se deja de preguntar al pueblo y se le trata como a un nenito de pañales es que se está buscando otro sistema que rebaje la soberanía del pueblo. Se empieza por amagar los refrendos y se termina por decretar órdenes.

El segundo artículo de El Mundo suena más a chiste o a artículo de 28 de diciembre que a información veraz y seria pero parece ser que es esto último. O sea que en un país desgarrado por el desempleo con miles (¿millones?) de familias en bancarrota y unas tasas de dramas humanos sólo sobrepasados por los países del África subsahariana resulta que a no sé quién (prefiero no saberlo para no ponerle cara a aquel sobre quien dejo caer todos los tormentos del infierno) se le ocurre que hay que multar a España por haber alcanzado esos niveles de desempleo. Y España ¿qué es? ¿Un ente supranacional? ¿Un organismo autónomo? ¿Una persona jurídica? ¿O lo formamos todos los españolitos y españolitas, amén de los inmigrantes (e inmigrantas que diría la señorita Bibiana) que tenemos la desgracia de sufrir a nuestros politiquillos de tres al cuarto? De esos 1.000 millonacos ¿no será también paganini cada uno de los cinco millones de parados que existen? O sea que encima de puta, apaleada. Y digo yo, así, sin pensar mucho y sin ser un best in class que, evidentemente, no lo soy ni lo pretendo, digo yo, ¿no sería mejor emplear ese mantecado de euros en reactivar el empleo o en dárselo directamente a los parados que están caninos en vez de ir a parar a las arcas de la gran madre Europa y que finalmente se destinen a la recapitalización de los bancos o a salvar a los griegos a los que no se les ha preguntado si quieren que se les salve? Parece ser que no. Daños colaterales de la crisis.

En tercer lugar, el artículo de ABC es todo un clásico de las películas de cine negro, “Berlusconi returns”. Señala el tabloide (si es una url ya no se le puede llamar así ¿no?) que la crisis (en realidad, la desconfianza de los mercados) deja a Berlusconi al borde de la dimisión. Este señor que se ha pasado por el Foro Romano toda la decencia política y personal, que se lo ha montado en plan mafioso de club nocturno, que ha utilizado las instituciones italianas en beneficio propio, que se ha reído en la cara de sus propios compatriotas no dimite por esas causas que suponen, cuando menos, un delito penal sino por que “los mercados” no están contentos con cómo maneja la crisis.

Si al final dimite por esto, ¿se le seguirá encausando por el resto de delitos que sin duda ha cometido?

A mí me da que todo está conectado y que la crisis sirve de interruptor ¿qué, que no?

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