El ejemplo al que me refería anteriormente es el de los resultados electorales. Parece que a simple vista es imposible interpretar los datos de otro modo que el que han resultado del escrutinio de las urnas pero... La estadística lo permite (casi) todo.
Tomemos el ejemplo de las elecciones municipales y autonómicas de ayer (más a huevo, imposible). Los datos puros son los siguientes:
- Votos contabilizados: 22.971.350 (66,23%)
- Abstenciones: 11.710.762 (33,77%)
- Nulos: 389.506 (1,7%)
- Blancos: 584.012 (2,54%)
Los votos se repartieron como sigue:
- PP: 8.474.031 (37,53%)
- PSOE: 6.276.087 (27,79%)
- IU: 1.424.119 (6,31%)
- Otras formaciones: 6.797.113 (28,37%)
De acuerdo con esto, los medios de comunicación han lanzado titulares como "España vota cambio" (ABC), "El PP barre a los socialistas" (El País), por citar a los dos medios escritos más importantes. Ahora bien, si analizamos los resultados que son los que son, sin trampa ni cartón, observamos lo siguiente:
- El partido político (otros dicen "fuerza política") más votado lo ha hecho no con un 37,53% de apoyo sino con un 24%. Ya que el primer porcentaje lo es del total de votos emitidos pero en esta "interpretación" se ningunea la voluntad de quienes se han abstenido. Por lo tanto, casi 8 personas de cada 10 no querían que gobernara el PP.
- En el caso del PSOE es peor, claro, porque el 81,94% no quería que gobernara. Es decir, que sólo ha obtenido el respaldo del 18,06% de la población. Y eso que es el segundo partido más votado. No seguiremos con otros partidos porque el porcentaje sería mínimo.
- Sumando los porcentajes de los votos nulos y en blanco, es decir de aquellos con intención clara y directa de sacarles los colores a los gobernantes, esta "fuerza" se situaría entre las cinco primeras, por delante incluso de UPyD. Si además sumamos los abstenidos (11.710.762 votantes) dentro de esta misma "fuerza", la cosa se dispara.
- Los que se han abstenido, por su parte, superan ampliamente al partido ganador de los comicios configurando un 33,77% real sobre el número total de votantes y no el 37,53% del PP que lo es sólo del 66% de votos emitidos. El real es un 24%, ¡casi nueve puntos por debajo de la opción de la abstención!
Se pueden sacar más lecturas o interpretaciones de todo esto pero, a fin de cuentas, se demuestra que la interpretación estadística de los datos siempre está hecha desde y para el poder político pero no para los ciudadanos. Así, mientras nos dicen que "España vota cambio", más de las 3/4 partes de España no querían ese cambio y el 60% de este país no quería a ninguno de los dos partidos, ni el que hay ni el de re-cambio. Pero nunca interpretarán esto así y es la prueba de que no nos representan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario